Variedad originaria de la región de Burdeos, Francia, prácticamente extinguida en Europa post crisis de la filoxera, llegó a Chile en la primera mitad del siglo XIX en mezcla con otras variedades tintas y se mantuvo latente en el viñedo chileno, confundida con Merlot, hasta su re-descubrimiento e identificación en 1994. Actualmente es reconocida en el mundo como una especialidad de Chile puesto que se ha adaptado muy bien a distintos terruños entregando vinos de variados estilos.

¡Conozcamos una selección de estos Carmenère y llevémoslos a nuestras mesas diariamente!